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Llenos de amor

¡Feliz cumpleaños hija! 15 poemas de cumpleaños para felicitar a una hija

Si estás buscando una manera especial de felicitar a tu hija por su cumpleaños, envíale un poema. Hemos buscado los versos más bonitos para que puedas decirle a tu hija lo mucho que la quieres.

El día en que nuestra hija cumple años es uno de los más especiales del año. Nunca olvidaremos el momento en que llegó a nuestras vidas la que sería, a partir de esa fecha, la persona más importante del mundo. Y aunque nuestras hijas saben lo mucho que las queremos, ese día necesitamos decirles que nuestro amor por ellas es infinito.

Una bonita manera de felicitar a tu hija por su cumpleaños y decirle que lo es todo para ti, es enviarle un poema. El amor entre madres e hijas ha inspirado los mejores versos de algunos grandes poetas, y nosotras los hemos buscado para que puedas felicitar a tu hija el día de su aniversario. También hemos encontrado preciosos poemas que encierran los mejores consejos para que nuestras hijas pueden enfrentarse con éxito a todos los obstáculos que les pondrá la vida. 

Si este año estás decidida a desearle feliz cumpleaños a tu hija con un poema, aquí encontrarás los mejores. Con los versos que hemos seleccionado tu hija se sentirá muy especial y tú podrás decirle, con las palabras más bonitas, lo mucho que significa para ti. 

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Esther Puig

¿Qué le escribo a mi hija en su cumpleaños?

El día del cumpleaños de tu hija puedes decirle lo importante que es para ti y lo mucho que significa en tu vida. Si quieres ser más original este año, dedícale un poema como los que hemos reunido en esta selección. Todos ellos expresan el amor que sientes por tu hija y la fuerte conexión que os mantendrá unidas toda la vida.

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¿Cómo desear un feliz cumpleaños con palabras bonitas?

Para desear un feliz cumpleaños con palabras bonitas, nada mejor que recurrir a los que mejor saben dar forma a los sentimientos: los poetas.

Elige un poema que hable sobre el amor incondicional de las madres y házselo llegar a tu hija el día de su cumpleaños. Será una sorpresa de las más bonitas que haya recibido nunca.

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Poemas de cumpleaños para una hija
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Poemas de cumpleaños para felicitar a una hija

Poema para mi hija, de Vicente Huidobro

El poeta chileno Vicente Huidobro (1893-1948) escribió este poema dedicado a su hija que es una maravillosa declaración de amor. Unos versos que demuestran la maestría de uno de los poetas más importantes de Chile junto a Gabriela Mistral y Pablo Neruda.

Hija, tú que eres un retoño de mi vida

Tú que eres una continuación de mí mismo,

De mi silencio y de mi melancolía;

Tú que tienes la dulzura de lirio

De tu madre, mírame largamente

Con tus ojitos llenos de alborada,

Llenos de una tristeza que se presiente

Porque el talento es una gran desgracia.

 

¿Qué quieres que te diga

Cuando abres el interrogativo de tu mirada?

¿Quieres saber algo de tu vida

Y por qué de repente te has encontrado aquí?

Tú eres una refundición de ella y de mí,

Tú eres el retrato y la firma de nuestro amor,

Tú tienes de los dos:

 

Tienes de mi tristeza meditativa

y de la fuente clara de su sonrisa.

La noche, de Gabriela Mistral

En este poema, la autora chilena Gabriela Mistral (1889-1957) habla de una madre que acuna a su hijo. Unos bonitos versos con los que podrás realizar un viaje sentimental con tu hija a sus primeros meses de vida. 

Por que duermas, hijo mío,

el ocaso no arde más:

no hay más brillo que el rocío,

más blancura que mi faz.

 

Por que duermas, hijo mío,

el camino enmudeció:

nadie gime sino el río;

nada existe sino yo.

 

Se anegó de niebla el llano.

Se encogió el suspiro azul.

Se ha posado como mano

sobre el mundo la quietud.

 

Yo no sólo fui meciendo

a mi niño en mi cantar:

a la Tierra iba durmiendo

el vaivén del acunar…

Bajo mis manos crece, Jaime Sabines

El poeta mexicano Jaime Sabines (1926-1999) dedicó estos versos a su hijo mientras todavía estaba en el vientre materno. El poema es una bonita manera de decirle a tu hija que su amor por ella empezó ya antes de nacer

Bajo mis manos crece, dulce, todas las noches. Tu vientre suave, manso, infinito. Bajo mis manos que pasan y repasan midiéndolo, besándolo, bajo mis ojos que lo quedan viendo toda la noche.

Me doy cuenta de que tus pechos crecen también, llenos de ti, redondos y cayendo. Tú tienes algo. Ríes, miras distinto, lejos.

Mi hijo te está haciendo más dulce, te hace frágil. Suenas como la pata de la paloma al quebrarse.

Guardadora, te amparo contra todos los fantasmas, te abrazo para que madures en paz.

Palabras para Julia, de José Agustín Goytisolo

José Agustín Goytisolo (1928-1999), miembro de la Generación del 50 española,  dedicó este precioso poema a su hija Julia. El poeta da unos valiosos consejos a su hija llenos de amor y comprensión.

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada
te sentirás perdida o sola
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Poemas de cumpleaños para una hija
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Hijos, de Jorge Debravo

Jorge Debravo (1938-1967) fue un poeta de Costa Rica que dedicó este poema a sus hijos. Una verdadera declaración de amor para un autor que murió muy joven, a los 29 años.

Por la hija que ríe estoy doliente,
Por el hijo que llora estoy en pena,
Porque los dos me han puesto la colmena
Del alma toda abierta y toda ardiente.

Porque los dos han hecho que ese diente
Con que la vida muerde y envenena,
Me clave más veneno entre la vena
Y me vuelva el espanto incandescente.

Porque los dos son chorros de esperanza.
Porque los dos me pedirán mañana
Un mendrugo de paz que no se alcanza.
Porque tendré que darles la campana
De la muerte, del odio y la venganza.
Y nutrirles la voz con sangre humana.

En el día del cumpleaños, de Germán Berdiales

Si tienes hijos muy pequeños, este poema les encantará. Es obra de Germán Berdiales (1896-1975), un autor argentino considerado unos de los precursores de la literatura infantil y juvenil. Un divertido poema para celebrar el cumpleaños de tu hija y recitarlo junto a ella.

1, 2, 3,
4, 5 y 6
es la cuenta, larga cuenta
de mis años.

Si la saco
con ayuda de los dedos:
Tengo 1, tengo 2 y tengo 3,
tengo 4, tengo 5 y… ¡Falta el 6!

Porque tengo tantos años
que esta vez
no me alcanzan los deditos
de la mano.

1, 2 y 3,
4, 5 y 6,
es la cuenta, larga cuenta,
de mis años.

Si, de Rudyard Kipling

Como en el poema Palabras para Julia que te hemos mostrado antes, en este caso, su autor Rudyard Kipling (1865-1936) da buenos consejos a su hijo para transitar por la vida. El escritor británico da pautas a su hijo para llegue a ser una buena persona.

Si puedes mantener la cabeza en su sitio cuando todos a tu alrededor
la pierden y te culpan a ti.
Si puedes seguir creyendo en ti mismo cuando todos dudan de ti,
pero también aceptas que tengan dudas.
Si puedes esperar y no cansarte de la espera;
o si, siendo engañado, no respondes con engaños,
o si, siendo odiado, no incurres en el odio.
Y aun así no te las das de bueno ni de sabio.

Si puedes soñar sin que los sueños te dominen;
si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;
si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso,
y tratar a esos dos impostores de la misma manera.
Si puedes soportar oír la verdad que has dicho,
tergiversada por villanos para engañar a los necios.
O ver cómo se destruye todo aquello por lo que has dado la vida,
y remangarte para reconstruirlo con herramientas desgastadas.

Si puedes apilar todas tus ganancias
y arriesgarlas a una sola jugada;
y perder, y empezar de nuevo desde el principio
y nunca decir ni una palabra sobre tu pérdida.
Si puedes forzar tu corazón, y tus nervios y tendones,
a cumplir con tus objetivos mucho después de que estén agotados,
y así resistir cuando ya no te queda nada
salvo la Voluntad, que les dice: “¡Resiste!”.

Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud.
O caminar junto a reyes, sin menospreciar por ello a la gente común.
Si ni amigos ni enemigos pueden herirte.
Si todos pueden contar contigo, pero ninguno demasiado.
Si puedes llenar el implacable minuto,
con sesenta segundos de diligente labor
Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y —lo que es más—: ¡serás un Hombre, hijo mío!

No te detengas, de Walt Whitman

Los poemas que dan consejos para afrontar la vida y que tienen un mensaje motivador y positivo también son perfectos para enviárselos a tu hija en el día de su cumpleaños. Uno de los mejores es este poema del autor estadounidense Walt Whitman (1819-1892). 

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.

La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.

Poemas de cumpleaños para una hija
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Sueños, de Langston Hughes

Este poema del autor estadounidense Langston Hugues (1901-1967) es un canto a la vida y a no renunciar a nuestros sueños. Por ello, es perfecto para felicitar un cumpleaños. Una manera de animar a tu hija a que luche por todo lo que quiere.

Aférrate a tus sueños
porque si los sueños mueren
la vida es como un pájaro de alas rotas
incapaz de volar.
Aférrate a tus sueños
porque si los sueños se marchan
la vida es como un campo yermo
cubierto de escarcha.

El corazón que ríe, de Charles Bukowski

Charles Bukowski (1920-1994) fue un novelista y poeta estadounidense que en este poema nos da las claves para disfrutar de una vida que valga la pena ser vivida. Envía este poema a tu hija como una manera de darle fuerzas para que encare su vida con ilusión y entusiasmo.

Tu vida es tu vida
no dejes que sea golpeada contra la húmeda sumisión
mantente alerta
hay salidas

hay una luz en algún lugar
puede que no sea mucha luz pero
vence a la oscuridad

mantente alerta
los dioses te ofrecerán oportunidades
conócelas
tómalas

no puedes vencer a la muerte pero
puedes vencer a la muerte en la vida, a veces
y mientras más a menudo aprendas a hacerlo
más luz habrá

tu vida es tu vida
conócela mientras la tengas
tú eres maravilloso
los dioses esperan para deleitarse
en ti.

Remordimiento, de Jorge Luis Borges

El poeta argentino Jorge Luis Borges (1899-1986) reflexiona en estos versos sobre la importancia de vivir la vida al máximo. Una enseñanza que podemos transmitir a nuestra hija para que sea consciente del regalo que es la vida.

He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados.

Mis padres me engendraron para el juego
arriesgado y hermoso de la vida,
para la tierra, el agua, el aire, el fuego.
Los defraudé. No fui feliz. Cumplida

no fue su joven voluntad. Mi mente
se aplicó a las simétricas porfías
del arte, que entreteje naderías.

Me legaron valor. No fui valiente.
No me abandona. Siempre está a mi lado
La sombra de haber sido un desdichado.

Poemas de cumpleaños para una hija
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Alegría, de William Blake

El día que tu hija cumpleaños es un día de gran alegría para las dos. Por ello, es una buen idea enviarle este poema del autor inglés William Blake (1757-1827). Un canto a la alegría para el día más especial del año.

“No poseo nombre: pero nací hace dos días.”
¿Cómo te llamaré?
“Soy feliz.
Me llamo alegría.”
¡Que el dulce júbilo sea contigo!

¡Bonita alegría!
Dulce alegría, de apenas dos días,
te llamo dulce alegría:
así tú sonríes,
mientras yo canto.
¡Que el dulce júbilo sea contigo!

Llevo tu corazón conmigo, de E.E. Cummings

Aunque este poema se puede leer como un poema de amor romántico, adquiere otro sentido si pensamos en nuestra hija. E.E. Cummings (1894-1962) crea, con sus hermosos versos, una declaración de amor incondicional que bien podría ser el de una madre por su hija.

Llevo tu corazón conmigo
(lo llevo en mi corazón)
nunca estoy sin él.
(A donde quiera que voy vas tú mi amor;
Y donde aquello que hago yo solo
es gracias a ti, mi cielo).
No le temo al destino
(ya que tu eres mi destino, cariño).
No quiero ningún mundo (porque hermosa
tu eres mi mundo, mi bien).
Este es el secreto más profundo que nadie conoce…
(Esta es la raíz de la raíz
y el brote del brote
y el cielo del cielo de un árbol llamado vida;
que crece mas alto de lo que el alma pueda esperar… o la mente ocultar)
Es la maravilla que mantiene las estrellas separadas
Llevo tu corazón
(lo llevo en mi corazón).

Cumpleaños, de Alejandra Pizarnik

Te traemos a esta selección el poema que escribió Alejandra Pizarnik (1936-1972) cuando cumplió 20 años. Una reflexión sobre la juventud perfecto para enviar a tu hija si va a cumplir también una edad tan especial como son los 20 años.

Hoy cumples veinte años, y por eso te obsequias tus poemas vestidos de fiesta. Te has maquillado, puesto hermosa, y tus labios apagan veinte llamitas...

hoy es carnaval

y yo tengo diez y nueve años, dos amores, mil libros y una foto de Picasso

pero hoy se me cae el llanto al vacío porque pienso en la vida.

Alejandra, preguntáronte «cómo te trata la vida». Tú dijiste: No la conozco».

Poemas de cumpleaños para una hija
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Como siempre, de Mario Benedetti

Hemos elegido este poema del autor uruguayo Mario Benedetti (1920-2009) porque, con un lenguaje directo y sencillo, elabora una bonita felicitación de cumpleaños.

Aunque hoy cumplas
trescientos treinta y seis meses
la matusalénica edad no se te nota cuando
en el instante en que vencen los crueles
entrás a averiguar la alegría del mundo
y mucho menos todavía se te nota
cuando volás gaviotamente sobre las fobias
o desarbolás los nudosos rencores

buena edad para cambiar estatutos y horóscopos
para que tu manantial mane amor sin miseria
para que te enfrentes al espejo que exige
y pienses que estás linda
y estés linda

casi no vale la pena desearte júbilos y lealtades
ya que te van a rodear como ángeles o veleros


es obvio y comprensible
que las manzanas y los jazmines
y los cuidadores de autos y los ciclistas
y las hijas de los villeros
y los cachorros extraviados
y los bichitos de san antonio
y las cajas de fósforo
te consideren una de los suyos

de modo que desearte un feliz cumpleaños
podría ser tan injusto con tus felices
cumpledías
acordate de esta ley de tu vida
si hace algún tiempo fuiste desgraciada
eso también ayuda a que hoy se afirme
tu bienaventuranza

de todos modos para vos no es novedad
que el mundo
y yo
te queremos de veras
pero yo siempre un poquito más que el mundo.

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